Una nueva demanda pone a prueba los l铆mites de los privilegios de asesoramiento de los fondos asesorados por donantes
Se ha presentado una demanda reciente ante el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito de Colorado con el fin de aclarar el alcance de las facultades de un asesor en relaci贸n con un fondo asesorado por donantes (DAF). En el caso Peterson contra WaterStone, un asesor de un DAF impugna las medidas adoptadas por Christian Community Foundation, Inc., que opera bajo el nombre comercial de WaterStone, un conocido patrocinador de DAF, para suspender sus privilegios de asesoramiento sobre un fondo de 21 millones de d贸lares. La demanda plantea cuestiones fundamentales sobre la exigibilidad legal de los derechos de asesoramiento sobre un DAF que los donantes y sus asesores sucesores suelen dar por sentados.
Gordon Peterson cre贸 el Fondo de Administraci贸n de la Familia Peterson en WaterStone en 2005 con el fin de apoyar causas ben茅ficas cristianas evang茅licas. Seg煤n se informa, durante casi dos d茅cadas, WaterStone respet贸 las recomendaciones de subvenci贸n del donante a satisfacci贸n de este. Tras el fallecimiento del donante original y su esposa, su hijo, Philip, se convirti贸 en el 煤nico asesor sucesor. Sin embargo, en 2024, la relaci贸n se rompi贸. Philip alega que WaterStone le revoc贸 el acceso en l铆nea, suspendi贸 sus privilegios de asesoramiento, se neg贸 a tramitar las recomendaciones de subvenciones de manera oportuna (incluida una recomendaci贸n de 1 mill贸n de d贸lares a un beneficiario anterior) y le orden贸 que cesara todo contacto con la organizaci贸n.
La demanda alega incumplimiento de contrato, tergiversaci贸n por negligencia y violaci贸n de la Ley de Protecci贸n al Consumidor de Colorado, entre otros motivos. En respuesta, WaterStone ha alegado en una moci贸n de desestimaci贸n que no est谩 obligada contractualmente a acatar las recomendaciones del asesor, ya que el acuerdo de patrocinio entre el donante y WaterStone establece que WaterStone tiene el control y la discrecionalidad definitivos sobre el fondo y no obliga a WaterStone a proporcionar la contabilidad, los extractos u otra informaci贸n solicitada por el asesor.
Por qu茅 es importante
El quid de la cuesti贸n en este litigio es que el acuerdo de patrocinio establece que WaterStone tiene el control y la discrecionalidad definitivos sobre el fondo y que el donante ha renunciado irrevocablemente a todos los intereses y derechos sobre sus aportaciones al fondo. Esto es habitual en los acuerdos de fondos de donantes designados (DAF). Los donantes deben ser conscientes de que sus privilegios de asesoramiento no son vinculantes para la organizaci贸n patrocinadora y de que, si una relaci贸n amistosa se deteriora, un donante o futuro asesor podr铆a no disponer de un recurso satisfactorio cuando la organizaci贸n patrocinadora se niegue a seguir las recomendaciones de subvenci贸n.
Las organizaciones patrocinadoras tambi茅n pueden extraer varias lecciones de este litigio; el de Peterson no es el primer 鈥攜 probablemente no ser谩 el 煤ltimo鈥 litigio iniciado por un asesor sucesor descontento de un fondo de donaciones designadas (DAF). Los patrocinadores deber铆an revisar minuciosamente, desde una perspectiva jur铆dica, los documentos que rigen sus DAF. Las organizaciones patrocinadoras tambi茅n deben procurar ser precisas en sus comunicaciones y en el lenguaje utilizado en cuestiones tales como si un DAF puede transferir activos a otra organizaci贸n y cu谩ndo puede hacerlo (la demanda alega que un empleado de WaterStone dijo que el fondo podr铆a transferirse a otra organizaci贸n), y deben ser conscientes de que cualquier comunicaci贸n con donantes o asesores podr铆a acabar formando parte de una futura demanda judicial. Por lo tanto, las organizaciones patrocinadoras deben esforzarse por mantener una comunicaci贸n y unas relaciones constructivas con los asesores, al tiempo que reconocen que, incluso con las mejores intenciones, es posible que algunos asesores no se apacig眉en y que cada organizaci贸n debe protegerse de forma proactiva.